Objetos Difusos de Cielo Profundo. Nebulosas planetarias.

Jueves, 16 de Septiembre de 2010 08:34 Miguel Angel Mallén Artículos - Observación
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Las nebulosas planetarias son el producto final de la evolución estelar de estrellas menores de 8 masas solares cuando una gigante roja o supergigante roja expulsan sus capas exteriores al medio interestelar. El gas eyectado es entonces ionizado por la luz ultravioleta procedente del núcleo caliente de la estrella que queda convertida finalmente en una enana blanca.

M 27, Nebulosa Dumbell. Foto: Miguel Angel Mallén

Se encuentran en todas direcciones pero se concentran en la banda de la Vía Láctea ya que allí la concentración estelar es mayor que en otras direcciones.

Las nebulosas planetarias deben su nombre a que a los antiguos observadores su apariencia les recordaban a los planetas Urano y Neptuno: un disco verde azulado.

Las formas detalladas de las nebulosas planetarias reveladas por los modernos telescopios cubren muchos tipos diferentes si bien la mayoría presentan formas más o menos circulares dada su procedencia. También es habitual que presentan forma de anillo ya que en los borde vemos más material que en el centro. Algunas nos muestran extensiones a cada lado de la estrella central producida por la expulsión de material en flujo bipolar. Otras presentan formas irregulares y peculiares.

NGC 7293 - Nebulosa Helicoidal. Foto: DSS.

Suelen ser objetos pequeños y brillantes, de aspecto casi estelar por lo que debemos aplicar grandes aumentos. Aún a la máxima potencia que permita nuestro instrumento, se muestran como diminutos discos.

No todas son tan pequeñas. Unas cuantas son bastante grandes como la Nebulosa Helicoidal (16’). El problema es que presentan un brillo superficial bajo.

Un reto interesante suele ser identificar la estrella central de la que proviene la nebulosa. En la mayoría de los casos o bien es muy débil o está oculta por la propia nebulosa.

Es milagroso el efecto que los filtros UHC y OIII provocan en la visión de las nebulosas planetarias. En aquellas suficientemente grandes como para ver detalles, llegan a pasar de no ver absolutamente nada sin filtro a visualizar un objeto espectacular cuando se lo acoplamos al ocular. En las más pequeñas, nos permite intuir algunos detalles.

M 97, Nebulosa del Buho. Foto: Jorge García.

Clasificación Vorontsov-Velyaminov

La clasificación más extendida es la de Vorontsov-Velyaminov de 1934, con 9 clases y subclases.

La clasificación final es en muchos casos una combinación de las anteriores.

Registro de observaciones

En nuestras observaciones de nebulosas planetarias debemos anotar los siguientes datos

 


 
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