
El atardecer es un momento especial del día. Las nubes, bajas, resplandecen con colores rojo y naranja a medida que el cielo, atrás, se torna azul cobalto. Aparecen las primeras estrellas en el domo celestial sobre nuestras cabezas y los observadores del cielo aficionados piden deseos desde el patio trasero.
El atardecer del 26 de mayo será más que especial. Ese día, Venus, Júpiter y Mercurio se reunirán hacia el final del ocaso para formar un brillante triángulo que medirá apenas tres grados de diámetro.