El Astrónomo Errante

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Objetos de cielo profundo

NGC 2175

Cúmulo abierto con nebulosidad en Orion

Valoración:  / 2
Malo Bueno 

Observador Equipo
Oscar Lleixà

Calificación del objeto:
Óptica: Schmidt-Cassegrain 235/2350 f/10 - Celestron 9,25"
Montura: Celestron CGEM
Oculares: Hyperion Aspheric 31mm
Lugar de observación Fecha y hora Condiciones atmosféricas Condiciones meteorológicas
Localidad: Montsià
Longitud: -
Latitud: -
Altura: -
Fecha: 04-01-2013
Hora inicio: 21:03
Hora fin: -
Seeing: Visibilidad moderada
Oscuridad: Cielo rural
MALE: -
Temperatura: -
Viento: -
Rocío: -
Descripción

Cuando planifiqué la observación de NGC2175/NGC2174 lo hice basándome en una descripción que lo definía como un cúmulo abierto asociado a nebulosidad. La noche del 4 de enero de 2013, disfrutando de cielos oscuros y de mi SC de 235mm decidí echarle un vistazo, y lo que vi me dejó bastante satisfecho. Con mi ocular Hyperion Aspheric de 31mm que me proporcionaba 75,80x y un campo de visión que abarcaba 56’, pude disfrutar de una rica zona estelar y una nebulosa bastante extensa y delicada.

Hasta aquí todo correcto. Las dudas sobre lo que realmente estuve observando vinieron después al intentar buscar información adicional sobre la zona, ya que por lo que he podido comprobar, existe cierta confusión a la hora de identificar los objetos visibles en esta zona de cielo.

En muchos atlas estelares actuales NGC2175 aparece definido, efectivamente, como un cúmulo abierto asociado a nebulosidad, nebulosidad catalogada como NGC2174. Pero esta descripción no es correcta. En su libro “Hidden Treasures”, James O’Meara (HT37), aporta un poco de luz a la cuestión.

O’Meara explica que NGC2175 es una nebulosa de emisión que fue descubierta por Carl Christian Bruhns alrededor de 1857. En 1862 Arthur Auwers la incluyó con el número 21 en un catálogo de nebulosas que elaboró. Más tarde, John Herschel lo identificó en su “General Catalogue” como GC1366 para, finalmente, quedarse como NGC2175 en el “New General Catalogue” compilado por Dreyer.

NGC2175 es, de esta manera una nebulosa centrada en la estrella HD42088 (HIP29216) que brilla con magnitud 7,56 y se encuentra a 1,5º al Este de  χ2 Orionis. Por su parte, NGC2174 es una pequeña porción de nebulosidad que se encuentra situada  en las coordenadas AR: 06h 06m 24,7sg / Dec. +20º 39’ 44,1”.

Así mismo, tanto NGC2175 como la pequeña NGC2174 forman parte de la más extensa nebulosa catalogada como Sharpless 2-252, una extensa región H-II que desde cielos oscuros es fácilmente distinguible con unos prismáticos.

Conviene recordar que una región H-II se refiere a una nube de gas y plasma brillante que puede llegar a ser muy extensa, alcanzando hasta varios cientos de años luz. En ella se forman estrellas masivas que emiten grandes cantidades de luz ultravioleta extrema que ioniza la nebulosa a su alrededor. Las regiones H-II se denominan así por la gran cantidad de Hidrógeno atómico ionizado que contienen.

La cuestión de la nebulosa parece entonces bastante clara, pero ¿qué hay respecto al cúmulo abierto?. Llegados a este punto nos encontramos con que Per Collinder en 1931 incluyó en su estudio “On structural properties of open galactic clusters and their spatial distribution” un cúmulo abierto catalogado como Cr 84 que se encontraba centrado en la estrella HD42088, con lo que tenemos que el cúmulo abierto en cuestión es Collinder 84. El “problema” es que muchos estudios posteriores no dejan claro que estemos ante un cúmulo abierto real, sino más bien ante pequeños grupos estelares dispersos por toda la extensión de NGC2175 que se encuentran a diferentes distancias que van de los 1.300 hasta los 3.300 años luz.

En definitiva, atendiendo a los argumentos de los expertos lo que observé aquella noche fue la nebulosa NGC2175… y si realmente existe como tal, el cúmulo abierto Cr 84.

Este es el dibujo que hice de lo que pude ver por el ocular alternando la observación sin filtros con la utilización de un UHC y un OIII. Con ello quiero decir que la nebulosa sin filtros no la veía tan marcada como se aprecia, con tanto detalle la pude ver con los filtros, pero por contra, con ellos las estrellas más débiles, aunque aparecen en el dibujo, desaparecían de mi vista.

Sin ser consciente de todo lo que he explicado hasta ahora, éstas fueron las notas que tomé durante mi observación:

“Una bonita zona estelar que exige que le dediquemos toda nuestra atención para sacarle el máximo partido. Es mejor utilizar los mínimos aumentos posibles, ya que parece ser que NGC2175 se extiende por todo el campo del ocular que me ofrece el Hyperion de 31mm, así que tal vez sería mejor un telescopio que ofreciera un mayor campo. Pero esta noche es lo que hay.

Solo poner el ojo en el ocular me encuentro con un rico campo estelar, pero sin la presencia de estrellas especialmente brillantes. La más destacada es la que aparece en el centro del dibujo (HD42088) que brilla con magnitud 7,56 y ofrece un color blanco inmaculado muy atractivo.

Destaca tanto esta estrella que me hace dudar que pertenezca realmente al cúmulo, cúmulo que se presenta muy extenso y poblado de estrellas muy desperdigadas.

Cerca de HD42088 me fijo en una pareja de estrellas (TYC1322-225-1 y TYC1322-507-1), en el dibujo un poco abajo a la derecha de ella, que son realmente espectaculares. Gemelas, azuladas, no demasiado brillantes, pero sí lo suficiente como para destacar del resto del vecindario estelar. Más tarde veo que en el catálogo del WDS (http://ad.usno.navy.mil/wds/Webtextfiles/wdsnewframe2.html) aparecen catalogadas como doble con los siguientes datos:

06099+2032 SCA 37   Ap: 94   Sep: 24,7   Mag. 10,58/10,61

Además esta pareja se encuentra flanqueada por dos estrellas más débiles equidistantes a ellas que ofrecen el aspecto de un bonito asterismo.

Estoy tan enfrascado disfrutando de la exuberancia estelar que se presenta ante mí que casi he olvidado la existencia de la nebulosa asociada. Me centro un poco en el nuevo objetivo y ayudado de la visión lateral y adaptando mejor la vista a la oscuridad después de haber dibujado las estrellas que veo, noto como alrededor de las más brillantes se empieza a notar algunas manchitas difusas.

Con todo, es cuando pongo el filtro UHC que la nebulosa se hace mucho más evidente. Poco a poco voy adaptando la vista a la presencia del filtro y junto a la marcada nebulosidad alrededor de las estrellas voy notando otras zonas más tenues y delicadas, pero que cada vez las distingo mejor. Al final consigo una vista realmente espectacular.

Pongo el filtro OIII, pero no acaba de convencerme lo que veo a través de él y vuelvo al UHC. Intento memorizar todos los detalles de la nebulosa y enciendo la linterna roja para plasmarlos en el dibujo. Con ello consigo arruinar todo el trabajo de adaptación de la vista a la oscuridad, pero no hay otra manera de continuar con el dibujo. De ahí la gran importancia de memorizar todo lo que se pueda respecto a lo que se está viendo para dibujarlo de la manera más completa y fidedigna posible.

Miro el reloj y me sorprendo al ver que he estado unos tres cuartos de hora con NGC2157. Ni me he dado cuenta… señal de que este objeto, como comentaba al principio precisa de nuestra máxima concentración para poder exprimirlo al máximo”.

En definitiva, una nebulosa fácil de observar si se disponen de cielos oscuros, pero más complicada a la hora de disfrutar de todo lo que nos puede ofrecer. Sin ir más lejos, en teoría la nebulosidad me abarcaba todo el campo del ocular… y de ella sólo fui capaz de percibir lo que aparece en el dibujo. Pero no me sabe mal ni un minuto de los empleados en su observación:

Fuente: http://laorilladelcosmos.blogspot.com.es/2013/01/ngc2175-nebulosa-de-emision-en-orion.html

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