El Astrónomo Errante

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Objetos de cielo profundo

3C 273

Cuasar en Virgo

Valoración:  / 1
Malo Bueno 

Observador Equipo
Oscar Lleixà

Calificación del objeto:
Óptica: Schmidt-Cassegrain 235/2350 f/10 - Celestron 9,25"
Montura: Celestron CGEM
Oculares: Celestron 10mm
Lugar de observación Fecha y hora Condiciones atmosféricas Condiciones meteorológicas
Localidad: Montsià
Longitud: -
Latitud: -
Altura: -
Fecha: 08-03-2014
Hora inicio: 02:21
Hora fin: -
Seeing: Imagen clara y estable
Oscuridad: Cielo rural
MALE: -
Temperatura: -
Viento: -
Rocío: -
Descripción

Este es el dibujo de una de las cosas que observé la noche del 8 de marzo de 2014 desde unos cielos oscuros con el SC de 235mm:

A veces es necesario explicar porqué nos emocionamos tanto cuando observamos un puntito de luz, de no hacerlo los astrónomos aficionados corremos el peligro de parecer personas realmente excéntricas…

La estrella que he marcado no es tal, sino que se trata de un cuásar (en algunos lugares encontraremos el anglicismo quasar), más concretamente el 3C 273, el objeto más lejano que podré observar nunca con mi telescopio. Y al decir lejano, me refiero a unos 2.500 millones de años luz.

Situémonos un poco.

Según la teoría del Big Bang, el principio del Universo tal como lo conocemos hoy se sitúa aproximadamente hace unos 13.700 millones de años.

La Vía Láctea apareció hace unos 13.200 millones de años.

Hace unos 4.650 millones de años se formó nuestro Sol.

En la actualidad los geólogos consideran que la edad de la Tierra es de unos 4.470 millones de años.

Hace 3.500 millones de años apareció la vida sobre la Tierra y los primeros homínidos (del género Australopithecus) anduvieron sobre la Tierra hace entre 4 y 2,5 millones de años.

Es decir, que la luz que llegó a mi retina procedente de ese puntito fue emitida desde su lugar de origen hace 2.500 millones de años. Por aquel entonces la Tierra, nuestra Tierra, se encontraba en pleno proceso de oxigenación de la atmósfera gracias a la proliferación de estromatolitos y nuestro género Homo todavía tardaría unos 2.496 millones de años en poner un pie sobre la superficie terrestre.

Pero para observarlo, incluso disponiendo de un telescopio con sistema “goto”, nos serán de gran ayuda unas cartas estelares para confirmar que la “estrella” que estamos viendo es realmente el cuásar. Y con todo a mí me resultó complicado, por un lado al no corresponderse exactamente a la disposición de las estrellas de la carta con las que me aparecían por el ocular, y por otro por el hecho de tratarse de estrellas bastante débiles.

Lo mejor es diseñarse la carta según nuestras necesidades en la página de la AAVSO:

http://www.aavso.org/vsp

Haciendo estimaciones en visual comparando con las estrellas que me aparecen en el campo del ocular llegué a la conclusión que debía brillar en torno a la magnitud 12,6. Unas condiciones ideales para intentar su observación desde unos cielos oscuros con telescopios de buena abertura. Aunque también es cierto que hay observadores que han podido cazarlo con refractores de 70-90mm.

Para terminar invitaros a que si vais por la zona de Virgo echéis un vistazo a este simple puntito de luz. No sé si al final conseguiremos no parecer tan excéntricos :)

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